viernes 13 de noviembre de 2009

keep walking, stain boy


viernes 5 de junio de 2009

retro

Qué rico era leer mis fábulas en rima. Me tiraba al suelo, boca abajo, con mi libro abierto y sentía un placer inmenso al recitar los versos en voz alta. Al escucharme terminar cada frase en un sonido que luego se repite, se repite y se repite.

Cuando me dolían los codos de tanto apoyarlos en la alfombra, me daba vuelta. Miraba un rato el techo de la habitación. Respiraba más fuerte a propósito para escuchar mi ritmo en el silencio de la casa grande.

Sin importar lo que hubiera sucedido el instante anterior a la lectura, o lo que fuera a suceder después, la certeza de tener a mano mi propia dicha era todo.

Extraño esa sensación de cuando era muy chica para entender otros tipos de placer. Extraño pensar que mientras tenga ese libro a la mano lo demás importa muy poco.

Y sentir que mi felicidad no depende de otro. Que la puedo guardar en esta mesa de noche hasta que me provoque. Que basta con abrir el libro y leer en voz alta porque se repite, se repite y se repite.

martes 5 de mayo de 2009

memo


No sé si es cosa de todos pero yo paso mucho tiempo dedicada a prepararme para vivir. Leyendo, preguntando, pasando a husmear de qué va, viendo la película... como si fuera posible prepararse para lo que viene.

Es una idea bien tonta si lo piensan un poco. Digamos, uno puede revisar el Kamasutra de pe a pa y aprenderlo de memoria, pero sin la parte práctica estás en nada. Así pasa con todo en la vida.

Siento fascinación por la gente capaz de lanzarse sin más al ruedo, feliz. Yo me muero de miedo. Esa es mi gran lucha. Me parece que cada vez me muero menos de miedo, pero no me libro de él. Está ahí. Tan obvio como un nudo en el estómago.

He aprendido a cerrar los ojos, apretar los dientes y saltar. Con lo que a veces -muchas- me saco el ancho. Hay que levantarse y seguir nomás, qué hacer. Lo bonito es cuando te levantas todo adolorido, te sacudes el polvo, te arreglas el cabello y echas un vistazo a lo que se viene con una sonrisa de medio ladito. Ese momento es todo.

Así que a cerrar los ojos y apretar los dientes. Lo mejor es no darle tanta importancia a ciertas cosas ni pensar mucho en los riesgos. Lo escribo por ustedes y por mí. Para que no se me olvide.


La ilustración es de Isol

miércoles 29 de abril de 2009

pig time



Llegábamos al nido con nuestros mandiles puestos y aparecían los animalitos de granja en las canciones, en los cuentos, en los libros para colorear... inofensivos y felices.

Nada de estarse preocupando por la gripe aviar o porcina, las vacas locas y otras pandemias.

Ya va siendo hora de tratarlos mejor. 

Porque además de hacer cua-cua, muuu, oink-oink, meee, y de abastecernos de leche, embutidos y lana, están leyendo a George Orwell.

Me parece.

La ilustración es SweetCheeks de Ana Bagayan.

miércoles 22 de abril de 2009

Habla el cuerpo (en lenguaje de señas)


Toda vez que el cuerpo manifiesta:
a) Súbita y desmesurada baja de presión
b) Dolor de estómago
c) Dolor de cabeza
d) Gripe
e) Cabello con frizz
f) A y B
g) C y D
h) Desafortunada recurrencia de E
i) Todas las anteriores juntas (o a intervalos de un día)

Lo que quiere decir es:
A pesar de que digas y hagas como que no pasa nada, creyendo que puedes controlar lo que sabes muy bien que pasa, a mí no me engañas. Y te lo hago saber a través de una señal proporcional al tamaño de tu negación.

Mejor hacerle caso cuando habla, que sino... grita!

sábado 18 de abril de 2009

S.O.S


A mi parte autodestructiva le gusta comer galletas chomp de naranja. Proponer imposibles en voz alta. Viajar con pasaporte peruano. Cenar tostadas francesas con miel. Ganar todas las batallas. Comer torta de chocolate en horario de oficina.

Y por si eso fuera poco, le ha dado por cerrar los ojos y sentirse cazador.

Alguien haga algo.

La foto es de Bruko. 

lunes 13 de abril de 2009

Gracias a ti más bien

Mi abuelo era mi persona favorita cuando yo era una enana analfabeta. Lo requería para que me lea la misma historia cientos de miles de veces. Y cuando se aburría de leer y leer, me dejaba mirar sus enormes libros de pintura. Me regalaba postales de Velázquez y de Murillo. Me contaba la misma historia sobre Humareda y sus locuras cientos de miles de veces. Y así éramos felices.


Cuando crecí nos separamos. Aprendí a leer, nos mudamos bien lejos de su casa y él comenzó una vida de mudarse mucho, también. El caso es que nuestras visitas se hicieron cada vez más espaciadas y ahora el que nos visita es él. Una  vez al mes.


Mi mamá siempre dijo que el abuelo es fatalista. La ley de Murphy le queda muy chica, es cierto. Pero tiene una manera tierna, muy sosegada de serlo. Se queja con una candidez rara, que incomoda para bien. No sé explicarlo.


Su segunda esposa luchó con la esquizofrenia desde el nacimiento de su cuarto hijo hasta el día de su muerte. Cuando ambos estaban ya muy mayores, mi mamá le increpaba el no querer internarla en un asilo "donde podían cuidarla mejor". A lo que mi abuelo refunfuñaba que nadie la podía cuidar mejor que él porque nadie la quería más. Lo recuerdo diciendo: "Yo la amo".


Ahora que está viudo, mi mamá intenta que se mude con nosotros, sin éxito. No quiere dejar sus incesantes mudanzas, su desordenado taller ambulante, sus libros de arte que no me presta desde el día en que los recorté para hacer mi propio álbum, que todavía guardo. 


Cada vez que le pido alguno de sus adorados librotes intenta darme una buena excusa, pero veo en sus ojos que me sigue creyendo capaz de vandalizar su biblioteca. Qué hacer.


...


El sábado, después de almorzar, fuimos al convento de los descalzos a buscar una pintura de Miguel de Santiago. La historia del Cristo agonizante le fascina y por eso la cuenta muy bien. Hizo que dos chiquillas se abrazaran frente al cuadro y soltaran un gritito cuando se abrió una puerta de golpe. Le hicieron el día. 


Por molestar un poco  le digo que no estoy 100% segura de que sea esa, efectivamente, la pintura de la tradición de Ricardo Palma, pero mi abuelo contesta que de nada hay que estar tan seguro, nunca. 


Hacemos el recorrido completo, que dura muy poco, y llegamos a la bodega de vinos del convento, ahora en desuso. Paso junto a las barricas de roble, detrás del guía, hasta que mi abuelo me llama. Lo hace muy bajito, para no interrumpir a los demás. "Todavía huelen a vino", susurra pegado a las barricas. Me acerco mucho más, busco un orificio y ahí está el olor. Profundo, viejo, rico. 


Cuando nos despedimos reclama una próxima visita a San Francisco, por las obras del taller de Rubens. "Listo abuelito, gracias por el lindo paseo" le digo fingiendo un tono formal mientras lo abrazo. 


Me responde, completamente excesivo, levantando las dos cejas: "Noooo... gracias a ti más bien... me voy feliz!!". Y esto último lo dice con una tristeza tan linda y tan honesta, que me dura varios días.

jueves 9 de abril de 2009

Feriado

Me gustan estos momentos tranquilos conmigo. Por ejemplo, cuando hay feriado (como hoy) y todo el mundo tiene planes. Cuando me enfrento a la casa grande. A mi cuarto, a mis libros, a mis pendientes, a mi espejo de toda la vida, a mi vanidad, a mi deseo, a mi polo-de-pijama verde, a mi taza de café, a la tele siempre al fondo, a mi lap.

Tengo una lista pendiente. NO es una lista DE cosas pendientes. Es una lista que no he comenzado a escribir. Aplicaciones. TextEdit. Escribo:

Wishful thinking

Imagino que tengo una cinta
autoadhesiva
en la que escribo muchas veces
la palabra "kiss"

Y en tu barba poblada,
muchos pedacitos de cinta
escrita por mí

Sí. Me gustan estos momentos tranquilos en los que planeo hacer listas sin hacerlas. Por ejemplo, cuando no asfixia el calor (como hoy).

jueves 2 de abril de 2009

Good egg

Lo encontré de casualidad mientras buscaba otros libros y el flechazo fue de muerte. Cinco segundos después se fue conmigo a casa.

:D

Es de Barney Saltzberg, se publicó en febrero y pueden verlo en este video del autor. Enjoy.

jueves 26 de marzo de 2009

La semana que viene me nivelo

Untitled, Robert Gober (1991). MoMA (NYC).


Desde que regresé de mis vacaciones estoy en modo personaje-de-Ribeyro: me doy cuenta, ingentes cantidades de trabajo se precipitan sobre mis hombros... las miro acercarse con una desidia que asombra. Pero, ya pues, la próxima semana me nivelo. 

¿Saben qué me gustó mucho (además de los dibujos de Yoshitomo Nara y de comprarme un munny para pintar)? Robert Gober

Había un par de piernas suyas (no suyas-suyas sino de su obra) en el MoMA y era mucho pedir no jugar un poco alrededor de ellas, poner cara de susto, tomarte una foto y acercarte a la parte de la "piel" expuesta para observar de cerca los cabellos humanos que a Gober se le ocurrió añadir a todos sus trabajos de este tipo. 

¿Perturbador? Sí, pero con humor. Como los chistes crueles que nos gustaba contarnos de chiquitos, ¿se acuerdan? 


martes 24 de marzo de 2009

Back in Lima

Regresé de mis vacaciones y mi cuenta bancaria volvió a recordarme: chica, pasó otro año y nos fuimos de viaje en lugar de comprarnos un auto. Paremos un taxi que nos lleve, como siempre. (A mi cuenta bancaria le gusta comentar ciertos acontecimientos).

-Chica: buenos días, ¿va al centro? (Pregunta obligada. Idiosincrasia manda).
-Taxista: sí señorita, ¿a dónde va? (Éxito!).

Ya en el camino...

-Taxista: señorita, ¿tiene sencillo?
-Chica: sí, no hay problema.
-Taxista: ah qué bueno, porque ESTOY MÁS CAÍN QUE ABEL.
-Chica: ¿?

Qué tal, los taxistas y sus cosas... primera vez que escucho la frase y me sigo preguntando qué cuernos significa, de dónde vino, qué manía nuestra por volver a la Biblia, oiga.

Hola de nuevo!

:D

sábado 14 de marzo de 2009

Me voy del Plaza

Esta es la primera vez que viajo con ilu por llegar al hotel. Y la primera vez que no quiero pasar el mayor tiempo posible fuera.

De todas las cosas que hice desde que salí del avión, llegar al Plaza ha sido una de las mejores, y no me puedo ir sin dejar este post, escrito desde la suite en la que me estoy quedando gracias a que tengo una amiga a la que sus amigos quieren mucho, y por suerte para mí, ella me quiere tanto como yo a ella.

Que pena irmeeee!! Acá se pasa mejor que en casa de tu mamá... todo ha sido dispuesto pensando en tu completa comodidad. Hasta el detalle más mínimo. Por ejemplo: no solo hay secadora de cabello (no las típicas, una de verdad) sino también cepillo redondo. Las que no tienen el cabello estilo alisado japonés saben de lo que hablo, el cepillo es básico. Además, el piso de la ducha no resbala y el baño tiene 3 ambientes... no hablaré de la tina porque estuve taaaaan relax que no hizo falta.

Voy a sacar una foto del control remoto porque nunca supe cómo cuernos usarlo.

Balance general: 10 puntos para NYC!

:D

Ya veremos cómo nos trata Chicago...

martes 3 de febrero de 2009

Horror en el spa

Hoy en el almuerzo con menchis: historias de miedo en el spa... ¡chán!

Ataque en el masaje

1. Esta historia le sucedió a la hermana de una amiga, a la que le regalaron por su aniversario un masaje en un conocido spa. Resulta que nuestra protagonista llega y recibe su ropa interior descartable de rigor. Detalles sobre esta curiosa prenda, más adelante, por ahora volvamos a nuestro relato. Decía que llegó la hermana, se calateó, se puso la ropa interior de spa, y para sorpresa de todos (porque se van a sorprender ustedes ahorita) aparece un sujeto medio fornido, listo para comenzar con el masaje.

Nuestra protagonista levanta una ceja y comienza a protestar, pero el sujeto medio fornido se apresura en asegurarle que nada tiene que temer, puesto que él es un profesional y por ahí han pasado las más conocidas modelitos limeñas. Bueno, así las cosas, y siendo la primera vez de la protagonista en un spa, pues se dio vuelta para comenzar.

Lo que entonces sucedió es digno de una cadena de correos. En palabras de la hermana, las manos del masajista llegaron a los límites de lo permitido, haciendo que ella se pregunte cada cinco segundos si ese era un masaje, digamos, regular o habría que dejarle propina extra al chico. A ver quién la convence ahora de regresar a relajarse al spa. No hay forma.

2. A esta anécdota le he puesto "la fechoría fetiche del ciego", para que se vayan figurando la historia. Aquí la víctima es una señora acostumbrada a los masajes que decidió probar algunas técnicas orientales novedosas con un masajista ciego. Todo iba más o menos bien hasta que el hombre este le pregunta: "señora, ¿usted de casualidad no será asiática?". A lo que la señora respondió medio confundida que no, y que cuál era el motivo de la pregunta. "Es que las asiáticas son bien despachadas de acá abajo", dijo el ciego. Qué miedo.


Cámaras y tortura

1. Era mi primera vez en el spa y llegué lista para que me encremen, me masajeen, me enchocolateen y me paseen de cámara en cámara. Todo muy rico y muy relajante, pero alguien explíqueme qué tiene de bonito la cámara de vapor... ¡NADA! Como dice menchis, una no sabe si el vapor es tuyo o de la cámara, lo que ya es pegajosamente perturbador.

Se cierra la puerta a tus espaldas y comienzas a ahogarte en ese sitio, que tuve la suerte de no compartir con ningún otro cuerpo semi desnudo. Porque, entérate, no es la norma sufrir esto en privado. Solo de imaginarme un cuarteto de gente sudorosa respirando el mismo vapor enrarecido me pongo mal... no digas que nadie te avisó.

2. En el almuerzo surgió esta teoría, a ver qué piensan: antiguamente, a los prisioneros, se acostumbraba torturarlos aplicándoles pequeñas descargas eléctricas en el rostro. Con el tiempo, algún genio torturador se fijó en el cutis de melocotón que les quedaba a los pobres y lo bien que la electricidad les cerraba los poros del rostro. Eureka: inventaron la limpieza de cutis. Yo creo que algo parecido dio origen a la cera para depilar.


Epílogo

Si nunca antes has ido al spa, toma nota: la ropa interior descartable de rigor no solo es enorme, sino que –ironías de la vida- no llega a cubrir lo que se dice cubrir… nada. La pieza superior tiene pega-pega no regulable y para colmo es medio transparente. Ahí toca desinhibirte nomás, qué vas a hacer. Con la pieza inferior si es otra cosa, yo no pude y la intervine: hice un lacito a cada lado para que ajuste mejor, tipo bikini de tiritas, y no ande por ahí desencajándose impúdicamente. La masajista puso cara graciosa cuando me vio.

Por último, y como menchis es bastante más spa friendly que yo, me parece justo comentarles que sus buenas experiencias incluyen un sitio temático en Santiago, en el que todas las actividades y técnicas masajísticas giran en torno al vino, los viñedos y las uvas. Está en las afueras, así que no hay ciudad estresante que arruine la experiencia.

Vino, paisaje y spa. ESA es una buena idea.

lunes 2 de febrero de 2009

Recuento

Entre diciembre del año pasado y enero de este año pasaron varias cosas que resumo para ponernos al día:

Subí dos tallas. Hice nuevos amigos. Escribí un email medio porno y lo mandé. Me compré unos lentes armani y los arruiné en la playa. Tomé champagne con crema de cassis y fresas. Hablé mucho por teléfono. Comencé a planear mis vacaciones. Dormí con una amiga. Dormí con un amigo. Ordené mi biblioteca en un fin de semana. Me encapriché con alguien y se lo conté. Tuve que aceptar que otro conoce mejor que yo mis gustos musicales (es bien tener un amigo así). Dejé de soñar con inundaciones, tsunamis, maremotos... y con Diego Bertie manejando un volkswagen-escarabajo de color rojo (¿?). Me corté el cabello. Y de pura casualidad descubrí que juntar cuatro rodajas de salame húngaro, una tajada de jamón de pechuga de pavo y una de jamón del país, en dos rebanadas de pan multicereal, hace el complemento ideal de la cerveza muy helada, en la playa. Mmm...

... hey 2009!

domingo 14 de diciembre de 2008

¿Recuerdan el día en que por primera vez vieron que las serpentinas salen con frase?

martes 9 de diciembre de 2008

Ñom, ñom

Excepto ayer, los días anteriores, siempre que hablé contigo, te mentí. Todo lo que dije estuvo ligado a los placeres de la buena mesa, y mis mejores esfuerzos —y disfuerzos— fueron para probar dotes de sibarita que no tengo.

Estoy segura de que no te importa y de que comprendes el valor de la mentira. En este caso, imprescindible para lograr mi objetivo: el almuerzo del finde. Porque dime, sinceramente, de no haber creído que mi paladar estaba mejor entrenado de lo que sabemos, ¿igual te habrías metido a la cocina? Quizá no tan rápido. Y yo, que soy un poco ansiosa, andaba con prisa (y con hambre).

Te quedó bien rico. Pero en nombre del (odioso) sentido común, me da miedo repetirlo. Se viene el verano, mi plan de comenzar con el pilates… en fin, no me puedo permitir estos almuerzos. Para quien disfruta de la vida sana, es peligroso.

En desagravio, te invito yo. Cualquier día que te levantes con ganas de comer sanito. Con antojo de yogur natural en rodajas de manzana verde y un toque de nueces, por ejemplo. Algo que sepa preparar y me quede rico. Nada quita que, de pronto, descubras que te gusta.

Mientras tanto, tú con tus hábitos alimenticios y yo con los míos.


Gracias, Liniers



martes 2 de diciembre de 2008

Gané

Hoy mandé un email que fue el mensaje número 1000 en la bandeja de entrada de otra persona. Y en algún lugar del mundo, por esas cosas del efecto mariposa, estoy segura de que cayeron serpentinas, volaron globos de colores y llovió pica-pica.

miércoles 26 de noviembre de 2008

Cine

Lo primero que sucedió fue el derrame de ingentes cantidades de bebida gasificada cero calorías por parte de Daniel, cuando se nos ocurrió sacar una foto con el celular y registrar el morboso tamaño de nuestro combo megasupergigante de canchita y coca-cola. Los chicos que atienden, luego de morirse de la risa (clap, clap, clap), nos regalaron otro vaso.

"Deja que yo te la agarro", le dije cuando nos repusieron la bebida. Él me miró con una sonrisota justo cuando yo comenzaba a aclarar que me refería a la coca-cola.

"Ok, como me la agarraste antes, ahora te la agarro yo. Es lo justo", dijo él lo más fuerte que pudo cuando le pedí que sostenga mi vaso para sentarme con comodidad en medio del cine repleto de gente.

Lo que pasó al final fue que dos tías bien comentaban el argumento de Dioses en el baño. "Buenaza la película, ¿no?... Hasta me ha dado vergüenza". "Síiiii... buena, buena. A mí hasta me dio miedo, oye". Se lo conté a Daniel mientras caminábamos por el óvalo para bajar la canchita.

Y ahora, una de montt

Eso nomás.

:D

martes 18 de noviembre de 2008

¿Te acuerdas?



Cuando era chica dibujé finales nuevos en la última página del cuento y a los chanchitos se los cenó el lobo, la zorra alcanzó las uvas y a cenicienta le dio un ataque de asma.

Cuando era chica se puso de moda la ropa unisex y mi hermano y yo usábamos los mismos diseños.

Cuando era chica cambié de lunes a viernes el mixto integral de mi lonchera por pan francés con mantequilla.

Cuando era chica les conté a mis amigos historias por capítulos cuando se iba la luz a la hora de la leche con milo.

Cuando era chica usé todos los días mis botas de jean nevado porque la suela de goma era blandita, azul y olía a chicle.

Cuando era chica veía tele tomando cocoa en casa de mi amigo Héctor, que no se perdió nunca un solo capítulo viejo y repetido de CHiPs, patrulla motorizada. Había que verlos porque, según él, Erik Estrada era su tío.

Cuando era chica buscaba hombrecitos en las galletas de animalitos y me comía primero las piernitas, luego los bracitos y al final el resto.

Cuando era chica tuve mi set de muñequeras y vincha “ponte en forma” (incluye cassette de ejercicios, mancuernas y soga).

Cuando era chica no tomaba coca-cola porque las burbujas me hacían llorar.

Cuando era chica cantaba tangos sobre borrachos despechados y moteles caletas.

Cuando era chica le pedí a mi tío el que pinta que me pintara un payaso y me regaló un autorretrato.

Cuando era chica mi hermano y yo nos grabamos cantando la chica de Chicago y Juana la cubana en versiones en las que te inventas la parte de la letra que no te sabes.

Cuando era chica mi mamá me puso en clases de aeróbicos porque se venía la pubertad.

Cuando era chica mi hermano construyó escenarios de playgo para jugar conmigo y ahora es arquitecto.

Cuando era chica pensé que nunca sería en serio grande porque el mundo se iba a acabar en el 2000 y todo bien con eso.

lunes 17 de noviembre de 2008

lleve su frase en envase retornable

La primera vez que la escuché me la dijo una amiga, contándome sobre su encuentro con un señor y su "familia de mala calidad".

Es una frase que significa muchas cosas. Algunas se pueden explicar y otras no pero, qué diablos, se entiende súper bien. Te la presto cuando quieras para usarla con responsabilidad toda vez que necesites expresarte sobre:

Días de mala calidad. Solcito de mala calidad. Reuniones de mala calidad. Sexo de mala calidad. Disculpas de mala calidad. Noticias de mala calidad. Argumentos de mala calidad. Exigencias de mala calidad. Mentiras de mala calidad. Momentos de mala calidad. Y así…

Espero que no necesites usarla mucho.

lunes 10 de noviembre de 2008

nada más que mermelada

Hoy recordé que hace un par de años me pegué mal con la mermelada de frambuesa La Vieja Fábrica. Pedí que me trajeran dos frascos de Madrid porque mis mañanas no eran lo mismo (qué insoportable soy). Y averigué que existe casi un club de fans de este coso que es lo más, como su slogan: en la vieja fábrica no hay foto... hay fruta. Les quedó bien, aunque sí había fotito.




miércoles 5 de noviembre de 2008

Por ejemplo…


Sinner

Desde que comenzaron mis clases de inglés los lunes en la mañana hago más cosas el finde. Cualquiera pensaría que eso no tiene nada que ver, pero sí, porque lo primero que hace el profesor los lunes en la mañana es preguntar a cada uno qué hizo el finde, ¿ves? Entonces necesito cosas divertidas que contar. Así soy yo. Me pasaba lo mismo en tercer grado, cuando había que confesarse los miércoles para la misa semanal. Se complicaba todo si recién el lunes comenzaba a portarme mal. Dos días a los 8 años es poco tiempo para incumplir variedad de mandamientos.


Días con gel

Tengo un amigo que usa gel a veces sí y a veces no. Si aplicas gel a tu cabello todos los días seguro que pierde "cuerpo" o alguna de esas cualidades que inventan en los comerciales de champú. Ahora, no sé cómo decide qué día merece o no ser un "día con gel". ¿Depende del calendario o del estado de ánimo del usuario? Digamos, ¿tiene que ver con los acontecimientos del día o con la programación semanal previa? O sea, ¿es lunes, miércoles y viernes con gel y el resto gel-free o existen otras razones? Yo esta semana la dejaría sin gel casi completa, por ejemplo. Pero a partir del viernes tal vez abuse.


Fashion victim

A veces me doy un poco de cólera. Como ahora, que me he pegado con la idea de las “botas de verano”. Las quiero para primavera, por si acaso, porque hasta en medio de mi delirio fashionista me doy cuenta de lo absurdo que resulta incluso el nombre “botas de verano”.

El otro día estaba haciendo fila para el café con Veru cuando vi un par de botas de color verde, chatas, caladas, lindísimas. Las tenía puestas una chica de la que no recuerdo mucho porque estuve viendo las botas. Por supuesto que a Veru le parecieron un horror, pero es tan polite que puso cara de pena y dijo algo como “en verdad no me gustan mucho”. A mí claro que me gustan, pero mucho más en color hueso o beige oscuro, caladas solo del tobillo hacia arriba. Yo no soy así la mayoría de las veces, pero tengo mis días.

martes 4 de noviembre de 2008

Nunca tanto

Amigo taxista, tú que por ahí llegaste y leíste, toma nota de las siguientes cosas que NUNCA debes hacer, porque en esta vida todo da vueltas y algún día tendrás que subirte a un taxi también, Dios no quiera, pero quién sabe. Entonces, sé consciente: cómo es que vas a echar gas sin haberme dicho nada, yo que estaba lista para llegar bien tempranito y en el grifo había tremenda cola. Cómo me vas a pedir que te de para el gas, encima, si habías avanzado media cuadra desde mi casa hasta el grifo. Cómo me sales con que no me moleste porque igual me vas a llevar a mi destino, francamente no sé qué habrás querido decir con eso. Y por último, cómo es posible que escuches caídos del catre a todo volumen y me pidas que te dirija porque no conoces bien la ruta, digamos, el taxista eres tú ¿no? Y cuando llegamos a la puerta del diario encima me despides con un "¡¿ya ves que igual te traje?!".

Hay días en que me ponen mal los taxistas (grrr).

lunes 3 de noviembre de 2008

Relación perfecta

Visto en la web y anotado (sobre animales de la ‘foresta tropical’)…

“Las hormigas ‘azteca’ viven en una variedad de árbol de la familia de las acacias. Estos árboles ofrecen a las hormigas todo lo que necesitan para sobrevivir: abrigo, agua y comida. En retorno, las hormigas protegen a los árboles contra predadores. Toda vez que las hormigas sienten alguna cosa moviéndose al pie del árbol, se apresuran para atacar ferozmente al intruso. Ellas también protegen a la acacia de plantas trepadoras y otras competidoras que en caso contrario podrían estrangularla. Como resultado, nada puede crecer cerca de estos árboles. Podemos decir que ellos son los únicos árboles con sistema de alarma de seguridad incluido. ¡Las hormigas ‘azteca’ y este tipo de acacia tienen una relación perfecta!

No sé ustedes pero yo me asusté un poquito.

miércoles 29 de octubre de 2008

Reflexión banal del día

El ipod touch bien puede ser usado como espejo en casos de emergencia.

miércoles 15 de octubre de 2008

Hoy en Abecedario… mañanas memorables (del finde)


Alegre Amanecer. Banales Bostezos. Cálida Camita. Deliciosa Ducha. Enérgico Enjuague. Fantásticas Fantasías Fetiche. Gráciles Greñas. Hogareño Hábito Holgazán. Indumentaria Iconoclasta. Jurásico Jean. Know you now Karaoke. Ligero Lipstick. Malicioso Mañanero. Nobilísima Naranja. Ofensivo Ocio. Perfumada Piña. Quebradizo Queso. Rebosante Racimo de uvas. Sabroso Sándwich. Tentadora Tostada francesa. Untables Untuosos. Vapuleada Vajilla. Waffles W/fosch. Xerófito cactus (que saluda). Yerbosa Yerbera. Zarrapastrosa Zapatilla Zurda que Zigzagueante se Zampa.

lunes 13 de octubre de 2008

Diversidad

Cuando escuchas por primera vez que todos o todas son iguales, sabes que te mienten. Es fácil aprender que nadie es igual a nadie y por eso vale la pena todo. ¿Me explico?

Nunca sabré por qué lo hicieron, o si fue con buena o mala intención. Sabré de los demás solo lo que hacen y nunca por qué. A veces ni ellos mismos lo saben, ni yo mismo me conozco tan bien como creo.

Espero siempre lo mejor aunque me equivoque. Porque es más rico. Creo en la gente. Me perdono primero, siempre. Luego perdono a los que quiero. Luego, quiero mejor.

Te mienten cuando dicen que es difícil. Mentira. Basta con encontrar a una persona que crea en la gente. Que espere lo mejor de ti. El resto es un documental interesante.

Y está bien ser un poquito cínico de vez en cuando, y sentarte con ese único a criticar documentales, y creer que tienes toda la razón. Después de todo, nadie es perfecto, felizmente – dijo él.

domingo 12 de octubre de 2008

Me gustan los animalitos

Exhibición canina. Polideportivo de San Borja, 15:00 hrs.

Qué tigresa del oriente ni qué nada.

A estos eventos vengo sin el casco de bomberos...

Enchúlame la pata.


Bueno, te doy un autógrafo.

Aventura culinaria.

Sonríe... (perro con clase)

¿A qué hora nos toca?

sábado 11 de octubre de 2008

Óyelo

El estómago es algo en lo que puedes confiar. Sigue la voz de tu estómago, escúchala. Órganos menos eficaces están sobrevalorados, pero el estómago es menos artificioso, más sincero.

-Chica, hora de almorzar.
-Lo que tú digas.

Hoy: pasta